• A falta de conocer el borrador escrito, la organización valora positivamente la disposición del Gobierno a recoger algunas de las aportaciones que venía defendiendo, como la rebaja del 75% al 50% de la reducción de ingresos requerida para acceder a la prestación por cese compatible, así como la eliminación de trabas para los autónomos de temporada
  • Landaburu: “Seguimos trabajando para ampliar y mejorar la protección de los autónomos frente a la crisis provocada por la pandemia”

La Unión de Asociaciones de Trabajadores Autónomos y Emprendedores (UATAE) saluda los avances recogidos por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones ante las nuevas medidas dirigidas a los trabajadores y trabajadoras autónomas a partir de febrero. Tras la reunión mantenida ayer en la sede ministerial, UATAE confirma que el equipo de José Luis Escrivá le ha adelantado que recogerán en el texto a aprobar por el Gobierno algunas de las reclamaciones más importantes que la organización liderada por María José Landaburu venía defendiendo. A falta de conocer el borrador por escrito, UATAE destaca la sintonía con buena parte de las propuestas presentadas por la organización por la secretaría de Estado de Seguridad Social y pone el foco en conseguir que la prestación por cese compatible con la actividad verá rebajado el requisito de acceso de pérdida de ingresos del 75% actual al 50%, “lo que va a suponer un balón de oxígeno para muchas y muchos autónomos que están luchando por mantener en pie sus negocios”, en palabras de Landaburu.

Igualmente, significativo es que quienes no recibieron la prestación extraordinaria entre marzo y junio de 2020 o quienes estuvieran de baja a fecha 30 de junio, no se verán excluidos de esa prestación por cese compatible. Según Landaburu, “esto va en la línea de multiplicar el alcance de la prestación, medida que impulsamos desde UATAE y que han incorporado en el acuerdo”. Los autónomos de temporada, por su parte, podrán a partir del 1 de febrero acceder a su prestación, aunque su trabajo estacional no se circunscriba a la época estival, y siempre que hayan estado de alta al menos dos meses de los seis, del primer semestre (en lugar de los tres propuestos inicialmente por el Gobierno). Desde UATAE añaden que también valoran de forma positiva el aplazamiento de la subida de cuota; «adicionalmente y dadas las circunstancias, el ministerio aplazará la subida de entre 3 y 12 euros en la cuota, lo cual es satisfactorio».

“Seguimos trabajando para ampliar y mejorar la protección de los autónomos frente a la crisis provocada por la pandemia”, asegura Landaburu, que considera que el Ejecutivo podría hacer un esfuerzo mayor con algunas de las propuestas de UATAE que de momento no han sido recogidas, como el establecimiento de un mecanismo de justificación de la pérdida de ingresos para los taxistas y otros autónomos que tributan por módulos o con el cálculo del importe de la prestación extraordinaria sobre el 70% de la base cotizada -y no el 50% actual sobre la base mínima-, entre otras aportaciones.

Reclamaciones conseguidas:

  • Disminución del porcentaje de perdida en la facturación del 75% al 50%, así como eliminación del mes de marzo del periodo de referencia (ya que marzo estuvo ya afectado por el estado de alarma y supuso una pérdida de ingresos).
  • Acceso a la prestación de aquellos autónomos que no hubieran percibido la PECA anteriormente o que hubieran estado en situación por IT el 30 de junio.
  • Flexibilizar los periodos de alta exigidos para autónomos de temporada. Además, rebajan la exigencia de tres a dos meses en el primer semestre.
  • No exige estar en alta los últimos 30 días para la prestación extraordinaria.

Reivindicaciones pendientes:

  • Establecer un mecanismo de justificación que otorgue seguridad jurídica a los que están en módulos.
  • Aumentar la cuantía de la prestación extraordinaria del 50% de la base mínima al 70% de la base de cotización. Como ocurre en los ERTES que todos cobran lo mismo.
  • Permitir acceder a la prestación a aquellos autónomos con deudas originadas por la pandemia (posibilidad de fraccionar la deuda, aunque no supere 2 veces el SMI).